Evocando la infancia. La fascinación por el autobús de dos pisos
Llegué a Madrid con 9 años. Venía de Córdoba donde nunca había hecho uso del autobús porque se iba a pie a todos sitios a pesar de que la Empresa Aucorsa de Córdoba nació conmigo.
Recuerdo, como si fuera hoy, cuando mi padre nos propuso a mis herman@s y a mí viajar en un autobús de dos pisos hasta la Puerta del Sol, era el nº 20 que hacía el recorrido Dr. Esquerdo, donde yo vivía, Niño Jesús, Puerta del Sol.
Subir al segundo piso era el objetivo y a partir de ahí la diversión estaba más que asegurada. Creo que hasta hace poco llegué a conservar algún billete de bus de aquella época y de aquél icónico viaje.
Este recuerdo me hace reflexionar acerca de cómo ha cambiado la escala de valores y cómo los niños de entonces nos sorprendíamos y quedábamos fascinados por pequeños eventos o cosas.
No fue hasta 1975 que volví a subir a un autobús de 2 pisos coincidiendo con mi estancia de tres meses en Londres.
Uno de los souvenir que más éxito tienen en Londres son los autobuses de dos pisos y la cabina telefónica
Toledo
Sevilla
Barcelona
Curiosidades

Es verdad, subir a un autobús de dos pidos equivalia a ir de excursion. Jeje soy Ra
ResponderEliminarEn Madrid, además, comparado con Córdoba, los trayectos nos parecían enormes.
Eliminar