Desde muy jovencita me adentré en el mundo de la peluquería pasando tardes enteras mientras a mi madre le arreglaban el pelo. Al salir del Instituto y después de merendar me acercaba a la Peluquería de las Hermanas Ruiz a la que mi madre acudía cada semana. Allí ojeaba las Revistas de Corazón y me ponía al día de la realeza. Me sabía todas las sagas de reinas, príncipes y princesas y tenía mis favoritos ¡como no!. Esto es lo que escribí sobre mis recuerdos de esas «tardes en la peluquería» hace años «Tardes en la peluquería» «Ya sabemos que mamá era muy presumida y que al aparecer las primeras canas las cubrió por lo que la peluquería era un lugar al que acudía asiduamente, a teñirse, lavarse marcarse y peinarse. Lo de Córdoba no lo recuerdo, lo veo en las fotos, pero lo de Madrid en Calle Goya lo recuerdo como si estuviera allí. Al regresar del Instituto, entonces el Isabel la Católica, después el Beatriz Galindo, el día de la semana qu...