Viajando sin ir muy lejos (CCCXCVII) : Valle de Bujaruelo

En "Vivir entre Flores" le había dedicado una entrada al Valle de Otal y Bujaruelo

https://vivirentreflores.wordpress.com/2017/04/03/vamos-de-viaje-valle-de-ordesa-monte-perdido-y-valles-de-otal-y-bujaruelo/

Hoy vuelvo a él a raíz de ver esta página

https://viajar.elperiodico.com/planes/valle-escondido-aragon-enamorado-senderistas-114021492

Me ha traído muy buenos recuerdos y aprovecho para hablar un poco de las vivencias que tuve en el viaje y algunas anécdotas curiosas


Entre gigantescas cumbres y rozando el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se abre paso el Valle de Bujaruelo, un auténtico remanso de paz y tranquilidad en el que disfrutar de un paraíso natural lleno de historia. Este lugar que hoy es destino vacacional para los amantes del senderismo y la naturaleza, ha sido punto de tránsito para comerciantes, pastores y viajeros que se veían obligados a atravesar la cadena montañosa por diversos motivos.

Una de las joyas más valoradas del entorno es el puente románico de San Nicolás de Bujaruelo


También puede completarse la ruta de la Cascada del río Ara, que es mucho más sencilla y culmina con una preciosa vista del espectacular salto de agua. Así como la ruta a la Cola de Caballo, algo más compleja, que lleva a otra cascada en el corazón del Parque Nacional de Ordesa. La mejor época para cualquiera de ellas es la primavera, el verano o el otoño.

Mi reportaje


Apuntes del Diario

Hoy hemos pasado el día en Ordesa, un día intenso y lleno  de sensaciones. La temperatura demasiado elevada para hacer la ruta. El árbol por excelencia de la pradera es el Haya aunque la acompañan:

- arces

- abeto rojo

- avellanos

- roble

- serbal 

En el camino hemos encontrado algunas aromáticas:

- poleo

- orégano

 Frutos silvestres:

- frambuesas

- fresas

 Otras:

                                                                           - hipérico

- clavellinas

- carnívoras 

Hace calor. Uno no se espera salir de Toledo para quitarse del calor y llegar a un sitio igual de caluroso y más si tenemos en cuenta que está en el norte.

Parece que al final del viaje (lunes 29 o martes 30), habrá un alivio de las temperaturas.

NOTA: Escrita el 29-9-2022 Valle de Bujaruelo : no escribí nada de él o está en otro cuaderno distinto. Se ve que no tuve tiempo pues el lugar me impactó y era de una belleza alucinante con el Vignemale al fondo del Valle.

Dejamos el coche en una pista forestal con gravilla. Yo caminé con mis sandalias ¡insólito! La gente subía en coche hasta el parking que estaba mucho más arriba donde había una cafetería, un camping, un puente medieval del S. XIII, precioso, junto a los restos de la ermita de S. Nicolás.

Recuerdo que Pablo y yo bebimos un agua cristalina y fresquita que salía de un caño que indicaba que era potable aunque no tratada, creo.

En el Valle paramos a descansar, hacer fotos y comer y de regreso hice otra parada a cambiarme el calzado y ya me puse uno cerrado con calcetines.






Vignemale


- Serbal













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