Seguramente todos tenemos muchas historias que contar relacionados con los urinarios, letrinas, aseos....
Voy a comenzar con mi infancia en Montoro donde habia que salir al corral a hacer las necesidades. Una pena no haber inmortalizado el lugar porque hoy nos parece inaudito hacer nuestras necesidades en el corral dejando caer todo sobre el gallinero.
Yo realmente era tan pequeña que no recuerdo nada pero lo que sí recuerdo es lo que tantas veces he oido en boca de dos de mis hermanas que cuando tenían que levantarse por la noche para orinar, se acompañaban mutuamente del miedo que les daba cruzar el corral.
Los urinarios en los bares con media puerta abatible y sin pestillo
Esto si es algo que recuerdo en viajes, haber tenido que orinar o hacer otras necesidades de pie en una superficie donde había un lugar para los pies y un agujero central donde había que atinar y todo con esa sensación de ser observada desde fuera ya que la puerta solo cubría la parte a "ocultar" del cuerpo.
Los urinarios soterrados de las ciudades
Si en alguna ocasión tuve una necesidad de orinar fuera de casa en mi infacia, es probable que bajara a uno de esos urinarios situados en esta Plaza.
Plaza de las Tendillas (Córdoba)
Los actuales
Recuerdo haber hecho uso de ellos en no pocas ocasiones en Madrid. Recuerdo, asimismo, que había una empleada que vestía de negro y delantal blanco y que te cobraba una cantidad fija o la voluntad.También recuerdo los aseos en los bares o cafeterías que solían ubicarse en el sótano accediendo casi siempre por una tortuosa escalera de caracol.
Madrid Puerta del Sol
El primer urinario de Madrid se colocó en 1836
en la Puerta del Sol, más o menos frente a la pastelería La Mallorquina. En su interior había «un
gabinete de lectura, un despacho de licores y cerveza y nueve aseos comunes o
retretes, seis para caballeros y tres para señoras
Tal interesante y agradecida
medida se la debemos a Pepe Alcañices, Duque de Sesto, que ocupó la Alcaldía de
Madrid durante siete años, entre 1857 y 1864. Fue un aristócrata, militar y
político que tuvo una especial fijación durante su mandato, la de dejar como
legado una capital limpia, higiénica y sin olores. Hasta su nombramiento como
alcalde de la ciudad, la gente tenía la costumbre de hacer sus necesidades en
los portales o en las calles, sin ningún miramiento.
el necesitado viandante podía
encontrar “un gabinete de lectura, un despacho de licores y cerveza y seis
retretes para caballeros y tres para señoras”. Vamos, que aquello era más un
punto de encuentro social que un baño al uso.
“Dos reales por mear / ¡Caramba qué caro es esto! /
¿Cuánto querrá por cagar / el Señor Duque de Sesto?
Aseos de hombres Calle Alcalá 1895
Las letrinas en los Campamentos de Scout
Baños secos para distintos tipos de situaciones (viaje en camper o en casa)
Formas que reciben los aseos
- escusado
- W.C (Water Closet)
- servicio
Anecdotario
Me impactó mucho ver en la película "Señoras y criadas" ver diferenciado los aseos para blancos y negros con motivo de la segregación racial al igual que sucedía con el hecho de subri a un transporte público.
Recuerdo a una amiga del Instituto que tenía un modo muy gracioso de llamar a las difreentes necesidades y así lo solicitaba para salir de clase cuando era pequeña en el colegio : Señorita ¿puedo salir para ir a....?
- número uno era para orinar
- número dos para hacer deposición
Los orinales
Eran algo socorrido que solía haber en las casas ya que no todas las viviendas disponían de una baño cercano o en suite como ahora. Solía guardarse debajo de la cama o en una mesilla que albergaba la parte baja para esa función
Algunos aseos públicos que me hace llegar MatildeYork (Inglaterra)
Praga
Eslovenia, en un castillo
De Valle
Turquía. Aseos de carretera
Algunos que he ido recogiendo yo
Aseos de "Mujeres" en Venta de Aires (Toledo)
Las Corralas
En estos patios o corralas en torno a los que transcurría la vida pública, se compartía todo en esos patios, el pozo, los lavaderos, el retrete....

El estante del urinario: ¡un
pedazo de historia en casas viejas de montaña!
En las antiguas casas de
montaña, era común encontrar una estantería de piedra que sobresalía cerca de
la ventana del dormitorio, por encima del "appazò" (alféizar de
ventana). Este estante, hecho de serpiente local, albergaba el urinario en tiempos
en que los baños estaban situados fuera de las casas. En el pasado, llegar al
baño significaba lidiar con nieve, barro o lluvia, haciendo de este estante una
solución práctica e indispensable.
Hoy, con baños internos
modernos, a menudo dobles y bien amueblados, nos olvidamos de las dificultades
del pasado. Érase una vez, salir de casa para usar el baño era un
inconveniente, especialmente para ancianos y enfermos. La estantería urinaria,
con su orinal de cerámica o esmaltada, fue una respuesta a estas necesidades,
permitiéndole mantener la higiene nocturna sin tener que salir a la calle.
Con la llegada del agua
corriente a los hogares, incluso en las zonas rurales, han desaparecido las
antiguas letrinas externas y con ellas el uso de estanterías para urinarios.
Sin embargo, es importante preservar estos estantes durante la restauración de
antiguas casas de montaña. Representan una pieza de historia y cultura, una vez
en blanco y negro con pocas comodidades pero gran adaptabilidad.
Hoy en día, esos estantes
suelen albergar jarrones de terracota llenos de coloridas flores, un símbolo de
un pasado que no debe ser olvidado y de un ingenio que supo adaptarse a las
necesidades de la época.
https://www.facebook.com/gentequeleelibros/posts/el-estante-del-urinario-un-pedazo-de-historia-en-casas-viejas-de-monta%C3%B1aen-las-a/543049081388627/
Otro corral de vecinos
Lo que se escribe en los aseos
Todos nos hemos sorprendido de los grafitis de los aseos públicos. No tengo recogido ninguno ni anécdotas al respecto pero seguro que algún seguidor nos puede sorprender
La evolución de los aseos en los restaurantes
En algunos hasta podemos encontrar toallas de cortesía
Recuerdo un restaurante al que fui invitada en Talavera de la Reina, tras impartir una ponencia en la Universidad, donde había cepillos de dientes de un solo uso en los aseos. No recuerdo el nombre del establecimeinto, un fallo.
Tomar café en unos antiguos urinarios victorianos
Otros urinarios y referencias
Espero vuestras aportaciones
Continuará.....
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