La estivación de los caracoles
Los caracoles trepan a las plantas para alejarse del suelo que en verano alcanza temperaturas muy altas y
evitar así la deshidratación. Este comportamiento se conoce como estivación.
Nuestros caracoles terrestres
son de hábitos principalmente nocturnos, ya que durante la noche la presencia
de predadores disminuye y las condiciones ambientales les son más propicias, al
aumentar sensiblemente la humedad del entorno. Durante la época favorable del
año, con temperaturas suaves y con una humedad ambiental adecuada, los
caracoles terrestres se alimentan en el estrato herbáceo más cercano al suelo,
pudiendo mantenerse activos buena parte del día también.
Pero cuando la primavera da
paso al verano, aumenta la temperatura y disminuye la humedad de su medio,
dando lugar a un ambiente verdaderamente hostil para ellos. En esta época del
año ni siquiera pueden contar normalmente con la ayuda del rocío de la mañana
para aliviar su estrés hídrico. Sus conchas de color predominantemente claro,
típicas de lugares cálidos, tampoco les sirven de ayuda ya. Para superar estas
condiciones desfavorables, que en Doñana suelen comenzar en el mes de junio,
los caracoles terrestres entran en un estado de letargo en el que su
metabolismo y pulsaciones se reducen al mínimo. Muchos animales emplean esta
estrategia en nuestro hemisferio para resistir las duras condiciones del
invierno, pero en el caso de nuestros caracoles terrestres, lo hacen para
sobrevivir a los rigores del verano. Se trata por tanto del equivalente de la
hibernación durante el estío, así que podemos llamarlo estivación.
Para ello, los caracoles cierran su concha con una tapa formada por una secreción calcárea pegajosa llamada epifragma, que también los adhiere al substrato elegido, sea una planta, una rama de un árbol o el poste de una valla. Esta secreción mucosa solidifica al contacto con el aire, se endurece y cierra la concha casi herméticamente, aunque deja un pequeño orificio abierto para permitir el intercambio de oxígeno.
Las temperaturas en verano
disminuyen conforme nos alejamos de
suelo, recalentado por los rayos solares, es por ello que los caracoles tienden
a alejarse de él lo más posible. Además así se refrescan con las brisas que
puedan soplar durante el día. Esto los aleja de ciertos predadores de suelo
como algunos miriápodos y escarabajos, lagartos y lagartijas, sapos, roedores,
erizos y lirones; aunque los expone a otros como las aves (cigüeñas, garcillas,
mirlos, mochuelos, cernícalos y zorzales). Pero el número de caracoles es tan
alto que estas pérdidas son perfectamente asumidas por la población.
El periodo de tiempo que
pueden necesitar pasar aletargados puede ser de tan solo unas semanas, a varios
meses, como ocurre en nuestras latitudes, donde la estación seca puede
prolongarse desde Junio a Octubre.



En mi jardincito no estivan. Se alimentan de mis plantitas!!! 🤦♀️🤦♀️🤦♀️🤦♀️🤦♀️
ResponderEliminarEso es harina de otro costal, jejej
EliminarMuy interesante. Y he descubierto que me pasa como a los caracoles, mi metabolismo reducido al mínimo con estos calores!!!
ResponderEliminarTodos estamos a bajo gas, Francesca. Hoy ha amanecido un bonito día nublado que hemos agradecido pero aún queda verano.
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