Al hilo de esta columna de mi cuñado Abel sobre el almirez , preparo esta entrada tan evocadora. https://www.larazon.es/opinion/almirez_202608246a8b7479a5690f04738c06ee.html El almirez estuvo muy presente en la casa familiar porque encima del arcón negro, el que presidía la entrada de la casa, había un par de ellos, no iguales, junto al cántaro de cobre y otros calderos de cobre. Fueron viajando de casa en casa, de ciudad en ciudad hasta que mi madre falleció y hoy uno de ellos lo tiene una hermana y el otro no sé dónde está. Las cosas, con su elocuente lenguaje mudo y transparente están siempre ahí, nos traen recuerdos del ayer y siguen dándonos color y calor cual entrañables animales de compañía, sin pedir nada a cambio. Gracias, buenos camaradas, amigos entrañables. Ángel de Castro De Francesca, de su suegra Ana De José Luis, herencia de su madre De Elela L De Mamen , amiga de Ramona De Encarni, otra amiga de Ramona El de mi madre que hoy conserva mi hermana Pilar En la pintur...
Sin ninguna duda.
ResponderEliminarSanea y vigoriza.
Soy Ra
Mi pensamiento llevaba ímplicito dos significados, uno enfocado a los árboles y plantas y otro para el género humano, a los que de vez en cuando también nos hacen falta podas. Entiendo, Ra, que lo habías captado.
EliminarGracias, por comentar.
Pues sí.
ResponderEliminarEn un momento en el que las noticias se nos amontonan, donde se discrepa de casi todo y contra todos, parece conveniente no esperar al año nuevo para podar y marcar nuevos propósitos.
Hoy mejor que mañana, renovarnos para que aflore algo de lo bueno que seguro nos queda.
No me cabe duda de que nos queda bueno, Javier. Si no.... qué mundo vamos a dejar a las generaciones futuras. Espero que la ética prevalezca y los valores no se pierdan.
EliminarGracias, por tu reflexión.