Haciendo del hogar un lugar acogedor (XXXIII) Compartiendo recetas (XVIII) : Algo más que un cuaderno de recetas, recetas con alma
Hace once años vi este cuaderno y pensé que el mejor uso al que podía ir destinado era a un cuaderno de recetas.
No siempre los propósitos llegan a buen puerto por razones diversas. En este caso, por falta de tiempo, mucho trabajo y una familia numerosa.
Ahora, al igual que he retomado la guitarra, retomo otras cosas que tenía aplazadas. En cualquier caso, os voy a compartir lo que escribí en su momento.
Cuaderno de recetas de cocina “Recetas con alma” 25-4-2015
Hay personas, situaciones u objetos que inspiran nuestras ideas, que son como un faro que ilumina, como una lumbre que nos calienta.
Este cuaderno pensé que debía de contener algo especial por
su especial diseño. También pensé que debía de tener un título sugerente que
transmitiera la que fue mi primera idea.
Las recetas que hay dentro no son recetas tomadas de
cualquier sitio, sino recetas aportadas por personas con una conexión conmigo
más o menos íntima.
Algunas de estas recetas ya estaban escritas o transmitidas
oralmente. Estas forman el tronco principal. Hay otras que son como ramas que
han ido creciendo en el tronco.
Asimismo, algunas de estas recetas no se han incorporado a mi cocina
diaria por diversos motivos. Hago menos dulces últimamente por lo que la serie
de repostería la incluiré aunque no forme parte de ese repertorio.
Cocino menos carne por el cambio en la dieta de mis hijos.
Antes de introducir cada receta , dejaré una semblanza de cada persona y lo que me significó.
Índice relacional
Más que un Índice al uso, estará dividido según las relaciones de parentesco o amistad que me vinculan a las personas que me aportaron las recetas.
En principio, incluiré aquellas recetas que guardé escritas
por sus autoras, transmitidas verbalmente o tomadas en notas rápidas por mí.
No descarto incluir algunas nuevas recetas que me aporten algunas personas que aprecio y que nunca me aportaron ninguna.
Iniciarse en la cocina
Cada persona se inicia en la cocina de un modo diferente y se vincula a personas diferentes que le introdujeron en el mundo y arte culinarios.
Este cuaderno tratará de incluir no sólo las recetas y
personas que las aportaron sino el tipo de cocina a la que pertenecen ya que yo
misma he tenido que evolucionar de un tipo de cocina a otra a raíz de que mis
hij@s se hicieran vegetarian@s.
La cocina de mi infancia y mi cocina familiar (de mi familia
de origen) podría decirse que fue una cocina básicamente de platos de cuchara y guisos de olla con el máximo aprovechamiento de los recursos existentes, de
las comidas sobrantes o restos y pensada para una familia numerosa de clase
media.
El nacimiento de la olla a presión (Laster o Pronto) fue uno
de los mayores descubrimientos que en sus sucesivos desarrollos posteriores
(Magefesa, Fagor y la super olla rápida (MWWF) “Perfect”) fue de una ayuda
extraordinaria en la cocina de cualquier ama de casa que tenía que conciliar la vida laboral y familiar..
Algunas de las recetas pertenecen a personas que o bien ya
no están o bien no pueden aportarnos sus recetas por problemas de salud o
avanzada edad. No obstante, quedarán reflejadas también “in memoriam”.
De soltera, tanto yo como alguna de mis hermanas (sobre todo
M.ª Carmen y yo) teníamos adjudicados algunos platos en la cocina familiar.
Esto nos sirvió de entrenamiento y fue un trampolín junto con el aprendizaje
entre fogones con mi madre para poder cocinar
con toda la responsabilidad al independizarnos.
A mi madre la asocio con esa cocina de olla que mencionaba
antes y con ese calor que emitían no sólo sus platos sino su calidez y ternura.
Mi cocina, básicamente, es la cocina que heredé con mis
variaciones añadidas y la de algunos platos de mis hermanas, todas ellas muy
buenas cocineras, sobre todo Pilar y Mercedes.
Cocinar sin base previa
Hay personas que aprendieron a cocinar quemando y estropeando muchos platos como dos primas mías que se casaron sin saber cocinar. Con el tiempo fueron adquiriendo destrezas hasta convertirse en grandes cocineras. Otras, como mi hija, han aprendido improvisando y jugando con los ingredientes y con las especias.
La improvisación en la cocina
Cuando llevas años de rodaje, es fácil improvisar en la cocina e intuir un plato. Yo me he sorprendido a la hora de preparar “Arroz con liebre” debido a tener que cocinar una liebre que me regalaron recién cazada.
También el rabo de toro, un
plato muy típico andaluz, que al haberlo comido en varias ocasiones, se intuía
el modo de hacerlo.
Continuará…...
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