Flores en la pintura (CXXXII) : Maud Lewis

Descubro a Maud Lewis, pintora canadiense perteneciente a la corriente del Folk Art, a raíz de ver el film basado en su vida "Maudie, el color de la vida".

La historia de esta artista, bien retratada en el film, es apasionante. Destaca por encima de todo su alegría y el buen afrontamiento de su enfermedad, una enfermedad tan dolorosa como es la artritis reumatoide que la llevó a irse progresivamente deformando y afectando a casi todo su cuerpo y especialmente a las manos que tan necesarias le eran para poder pintar.


Las pinturas de Maud, a lo largo de su carrera, se centraron en escenas y elementos de su propia vida, experiencias y alrededores. Los animales aparecían con frecuencia, principalmente animales domésticos o de granja, como vacas, bueyes, gatos y pájaros. También retrató escenas al aire libre: barcos en el agua, escenas de trineo o patinaje en invierno y momentos similares de la vida cotidiana, a menudo con un tono alegre. Las tarjetas de felicitación de su juventud volvieron otra vez, esta vez como inspiración para sus pinturas posteriores. Los colores brillantes y puros son un sello distintivo de sus pinturas; de hecho, se sabía que nunca mezclaba colores, sino que solo usaba los aceites tal como venían originalmente en sus tubos.

La mayoría de sus pinturas son bastante pequeñas, no más de ocho por diez pulgadas. Esto se debe principalmente a las limitaciones de su artritis: solo podía pintar tanto como podía mover los brazos, lo que era cada vez más limitado. Sin embargo, hay algunas de sus pinturas que son más grandes que eso, y los propietarios estadounidenses de cabañas le encargaron pintar un gran conjunto de persianas a principios de la década de 1940.


Algunas de sus pinturas











https://www.descubrirelarte.es/2017/06/21/maud-lewis-la-grandeza-de-una-artista-folk.html

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un pensamiento y una imagen para cada día del año (CCXL) : Recordando a mi madre en su aniversario

Viajando sin ir muy lejos (CDLXXX) : Extremadura (XXX) Oliva de Plasencia de la mano de Francesca

Haciendo del hogar un lugar acogedor (LXXVI) : El tocador de mi madre en una habitación llena de vida

Viajando sin ir muy lejos (CDLXXXV) : Cádiz (VIII) : Una inmersión en Tarifa (III) de la mano de Francesca

Vamos de paseo (CCXLVIII) : Un paseo por la Feria de Artesanía de Castilla la Mancha (FARCAMA XLV edición)

Un pensamiento y una imagen para cada día del año (CCXLI) : No te das la importancia que mereces

Pongamos que hablo de Madrid (CLXVII) : Otro otoño entre dalias en el Real Jardín Botánico

Viajando por el mundo (CCLXXXVI) : Vamos de monasterios por Rumanía de la mano de Matilde