Barber Pole : Qué misterios encierran las barberías
Realmente no sé por qué me ha dado por fotografiar estos símbolos que giran en las barberías. Tal vez porque cada vez veo más peluquerías o barberías y enmpiezan a competir en número con las de las mujeres. Se me ha ocurrido hacer una búsqueda y he descubierto muchas curiosidades y el por qué de estos cilindros giratorios luminosos.
Desde hace un par de años estamos volviendo a ver por nuestras calles de nuevo algo que había quedado relegado a museos y tiendas de antigüedades. El famoso y tradicional poste de barbería o «Barber Pole». Ese cilindro con tres colores en forma helicoidal que parece tener su origen en la antigua Edad Media.
Volvamos a la Edad Media. El trabajo original del barbero no se limitaba a lo que el la actualidad conocemos, si no que también se dedicaban a otras tareas médicas, como por ejemplo las extracciones dentales, la aplicación de sanguijuelas para extraer sangre y otras intervenciones quirúrgicas de mayor o menor envergadura.
En sus locales de trabajo, los barberos colocaban en el exterior las vendas y gasas que utilizaban con sus pacientes colgadas de un palo a modo de toallero. Usaban un palo rojo para las vendas usadas y manchadas de sangre, y uno blanco para las vendas ya lavadas, de tal modo que el sol y el aire las secarían.
Muchas veces, el efecto del aire enrollaba las vendas en el palo con el característico efecto helicoidal. De ahí que se fuera adoptando con el tiempo, ese característico símbolo, que con el paso del tiempo, dio lugar al peculiar identificador de las antiguas barberías. Un símbolo muy útil ya que en aquella época el analfabetismo era mayoritario y suponía un perfecto reclamo para el pueblo llano.
El cirujano-barbero se
consolidó como un oficio mixto, mitad estético y mitad médico, que asumía todo
aquello que exigía habilidad manual. En la misma silla donde a un cliente se le
afeitaba o se le recortaba el pelo, el profesional también podía practicar
sangrías, curar heridas de origen doméstico o militar, reducir luxaciones
provocadas por caídas o accidentes y, cuando el dolor en la boca era
insoportable, extraerle los dientes afectados con instrumentos de hierro tan
rudimentarios como eficaces






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